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sábado, 20 de septiembre de 2014

ROLLITOS DE PRIMAVERA


ROLLITO PRIMAVERA

Un plato que para muchos de nosotros fue la primera incursión dentro de la cocina china u oriental, aquí traigo dos propuestas de un mismo plato, digamos el rollito vietnamita que es sin freír en crudo y luego el rollito primavera que es frito, dos formas de comer el mismo plato, son sencillos de hacer y muy sanos, normalmente son de verduras aunque se les puede añadir marisco, queso o embutidos, todo a gusto del consumidor, y los ingredientes son muy fáciles de conseguir.

INGREDIENTES:

-         Obleas de arroz

-         Fideos vermicheli de arroz

-         Zanahoria

-         Cebolla

-         Pepino

-         Pimiento verde

-         Pimiento rojo

-         Lechuga

-         Cebolleta

-         Chile fresco

-         Salsa de soja, agridulce, etc.
 
 

La cocina oriental requiere una preparación previa la famosa "mise en place", es decir tenerlo todo lavadito, cortado al mismo tamaño y ordenado para elaborar el rollito.

Cogemos el pepino, lo pelamos y cortamos un trozo de unos 5 o 6 centímetros, troceamos y hacemos unos bastones finos de pepino.
 

Hacemos lo mismo con la zanahoria a la que pelaremos previamente, con el pimiento rojo y el verde y con la cebolla, haciendo esos bastoncitos de 5 o 6 centímetros de largo pero finos y regulares en su ancho.




 

Cogemos la lechuga y la partimos en trozos regulares y del tamaño de los bastoncitos de verdura.

Por otro lado vamos a preparar los fideos de arroz o vermichelis, son sencillos cogemos un cazo y en el ponemos a hervir agua o caldo de verduras, ponbemos en un bol los fideos y cuando el agua empiece a hervir agregamos el agua al bol y dejamos de dos a tres minutos para rehidratar los fideos, colamos el agua y dejamos atemperar para poder manipularlos bien.




Cogemos las obleas de arroz que son muy faciles de conseguir en grandes superficies lo mismo que los fideos vermicheli y que son bastante economicos, y nos disponemos a rehidratarlos.

En un bol ancho ponemos agua a temperatura ambiental y sumergimos una oblea hasta mojarla totalmente, cuando empiece a abalndarse la sacamos y extendemos en un paño de algodón y secamos por ambos lados.


 

Y extendemos en el poyo de la cocina y empezamos el montaje, ponemos en el vertice superior un par de bastoncitos de pepino, seguimos con la zanahoria, los pimientos, la cebolla, agregamos unos aritos de chile fresco (sin semillas), cogemos un poco de los fideos vermicheli y completamos agregando la lechuga.






 

Vamos a empezar a enrollarlo, sencillo damos una primera vuelta apretando bien todo el relleno para que quede bien compacto, ahora cogemos un lado y lo llevamos al centro como si estuviésemos doblando una camiseta o camisa y hacemos lo mismo con el otro lado, una vez estén los dos lados doblados seguimos enrollando hasta completar un rollito perfecto y bien apretado y ponemos en un plato, completamos el resto de rollitos.




Los servimos con diferentes salsas para sazonar, de soja, agridulces, Lea Perrins o la que más nos guste, esta presentación en crudo es una forma muy sana de comer verduras y van con un hidrato de carbono de liberación lenta, por lo que es bastante saciarte y nos ayuda a mantener la línea sin comer mucho.
 

Yo también a las verduras les suelo poner un palito de cangrejo y suelo ponerle un chutney o salsa agridulce a la hora de enrollarlos, así no tengo por qué tener salsa en un cuenco y sirve para llevármelos como un sándwich al trabajo, al campo, etc.

Vamos ahora a la versión china, es decir lo mismo pero friéndolos, solo tenemos que poner en una sartén aceite de girasol y calentarlo, vamos agregando los rollitos y dándoles vuelta constantemente hasta conseguir dorarlos, sacamos a un plato con papel absorbente para quitar el exceso de aceite y dejamos reposar unos minutos, pues absorbe mucho el calor y nos quemaríamos la lengua, se comen igual que los otros añadiéndoles la salsa que más nos guste




 

 

Buen provecho…

 

 

 

sábado, 13 de septiembre de 2014

POLLO AL HORNO EN COSTRA DE PAN


POLLO AL HORNO EN COSTRA DE PAN

 

Esta es una receta de las que parece que no, pero requiere de muchas técnicas, pero juro que el resultado es de lo más impresionante, es magnífica, es sana, es sorprendente, normalmente seria para hacer con un pollo entero, es mas yo la vi hacer con un pollo picanton o tomatero pero he decidido hacerlo con una pechuga de pollo, con ello mejoro aspectos en la receta de no usar mantequilla para dorar la piel, elimino esta y lo hago más sano, aunque en el proceso de elaboración de la receta iré dando las claves para hacerlo con el pollo entero.

INGREDIENTES:

-         Pechuga de pollo o un pollo entero

-         Caldo de verduras

-         Cebolla

-         Champiñones

-         Zanahorias

-         Tomillo, estragón, romero, sal, pimienta

-         Harina

-         Vermut

 

 

Lo primero que vamos a hacer es preparar la masa de pan que cubrirá la pechuga o el pollo entero, esta masa de pan hará el efecto de una costra para este doble horneado, como cuando preparamos un pescado a la sal en donde lo cubrimos de sal y actúa  como un horno pegado al alimento.

Yo cogí como unos 300 gr de harina y en un bol la mezcle con romero y estragón y le fui añadiendo agua y empecé el amasado, yo utilice un robot pero lo podemos hacer a mano y cuando halla absorbido suficiente agua y la consistencia sea gomosa y se nos separe de los dedos, pues la depositaremos en papel film y la metemos en la nevera hasta que la necesitemos.    






 

Bien, por otro lado cogemos y picamos en menudo la cebolla y ponemos en una sartén con aceite de oliva a pochar, cogemos los champiñones y si son de lata los lavamos y los picamos también en menudo y se los añadimos a la cebolla para que se pochen los dos, les agregamos sal, pimienta negra, tomillo , romero y dejamos hacer, si los champiñones son frescos limpiamos bien la tierra y procedemos igual que con los de lata.

 

Una vez pochados retiramos del fuego, escurrimos el exceso de aceite y reservamos hasta su utilización.

Ahora llega el momento de la carne del pollo, si fuera un pollo entero lo rellenaría con el pochado de la cebolla y los champiñones y lo cerraría con un limón, entre la piel y la carne embardunaría separándola con los dedos con una mantequilla pomada a la que le agregaría tomillo y estragón, para que dorase la piel.

Pero lo que hice fue coger una pechuga y abrirla como si fuera un libro y le puse el pochado y luego la cerré ayudándome de hilo de bramante la ate para evitar pérdidas del contenido y la dispuse para el matrimonio con la masa de pan, eso si la carne le puse un pellico de sal y pimienta negra junto al romero.



 

 


Es la hora de sacar la masa de pan de la nevera y pondremos un poco de harina en la encimera y con un rodillo estiraremos la masa hasta conseguir un grosor máximo de medio centímetro.

 

Una vez lo hemos conseguido cogemos el pollo, en este caso la pechuga y la ponemos sobre la masa y la envolvemos totalmente, sin dejar ninguna grieta o agujero, debe quedar totalmente envuelto, ponemos en una bandeja de horno y lo introducimos en él a 220ºC y le damos unos 30 minutos a la pechuga, luego bajamos a 180ºC y le damos 10 minutos a esa temperatura, la masa debe de quedar dorada y sonar la corteza como un pan horneado y crujiente. Al pollo le daría el tiempo que normalmente le damos cuando horneamos uno entere, dependiendo del tamaño 1 hora u hora y media y luego los 10 minutos a temperatura más baja.



 

Mientras se hornea, vamos a complementar nuestra receta, cogemos en un cazo y ponemos medio litro de caldo de verduras, yo aquí cogí una pastilla de caldo y le añadí agua, ponemos un par de cucharitas de tomillo, mezclamos bien y dejamos a fuego durante unos 20 minutos para que vaya reduciendo y concentrándose.


Por otro lado en una sartén cogemos unas zanahorias baby o unas que sean pequeñas y procedemos a caramelizarlas, ponemos un poco de mantequilla y aceite de oliva y a fuego suave vamos dándoles golpes de calor para que se glaseen, añadimos estragón y tomillo y un vaso de vermut blanco para ayudar a glasear y dejamos que todo se reduzca.

 

Es hora de sacar el pollo del horno y rezar para que todo haya salido bien ( es broma que saldrá bien, gente de poca fe), pues sacamos del horno, cogemos la masa y la ponemos en la tabla y con un cuchillo de sierra cortamos en la base para abrirla y sacar la pechuga.





Dejamos reposar la pechuga unos minutos y empezamos el emplatado, cortamos en medallones y emplatamos, ponemos las zanahorias y en un cuenquito llevamos el caldo de tomillo reducido, una salsa sanísima y con un aroma que sorprenderá.
 

Este plato es suculento, muy elaborado y elegante, aparte de conseguir un sabor magnifico estaremos comiendo muy sano, así que no seamos remolones y a ponerse manos a la obra, merece la pena.

 


Buen apetito…