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sábado, 4 de julio de 2015

WUAMTUN FRITO


WUAMTUN FRITO

Otra de las delicias de la cocina oriental, ya hicimos las japonesas gyozas ahora traemos las chinas wuantum, ambas son empanadillas, las japonesas son cocidas estas chinas son fritas, la masa es la misma pero los conceptos diferentes, yo aquí por petición popular uso unas obleas de empanadillas industriales pues me han comentando de que no tienen tiempo de amasar y lo quieren más sencillo, el resultado es el que es, pondré la receta de la masa y su forma de elaboración es la misma que las gyozas así que si tenemos animo y tiempo de amasar nos acercaremos por la receta para ver como se hace.

INGREDIENTES:

-         Carne picada (yo uso de res, aunque los chinos utilizan el   cerdo)

-         Cebolla

-         Pimiento rojo y verde

-         Sal, mostaza en polvo, pimienta negra

-         Tabasco

-         Lea Perrins

-         Obleas de empanadillas

-         Salsa agridulce y salsa de soja dulce

-         Aceite de oliva

PARA HACER LA MASA:

-         200gr de harina

-         100ml d agua

-         1/2 cucharita de sal

-         Maizena para espolvorear en el amasado


Empezamos a elaborar el relleno, en una sartén o wok ponemos aceite de oliva y calentamos sin que llegue a humear, introducimos la carne a la que previamente habremos agregado sal y pimienta,  removemos muy bien para que se vaya haciendo por todos los lados, cuando empiece a dorar agregaremos la mostaza en polvo, la salsa Perrins y el Tabasco, todo esto a demanda dependiendo si nos gusta más picante o menos picante.





Una vez bien saborizada, bien aromatizada y bien hecha la carne, la ponemos en un colador para que escurra los jugos y aceite sobrante de su manipulación al fuego.


Ahora toca las verduras, picamos un poco de cebolla y de pimiento rojo y verde, en una sartén  o wok ponemos aceite de oliva y cuando esté caliente las ponemos a pochar, añadimos un poco de sal para ayudarlas a sudar y hacemos a fuego vivo, cuando veamos transparentar la cebolla le añadimos un buen chorro de vermut dulce y dejamos caramelizar, lo mismo que con la carne ponemos en un colador para que escurra el exceso de líquidos.





Una vez bien escurrida la carne y las verduras, procedemos a juntarlas y mezclarlas, reservamos hasta el momento de su uso.




Cogemos la masa y la estiramos, en este caso las obleas de empanadillas, ponemos un poco de Maizena en la encimera y en el rodillo y pasamos por encima de las obleas para estirar un poco más la masa, wuamtun en mandarín significa sin forma y si lo presentan en los restaurantes, bien cogemos las empanadillas y en el centro ponemos una pequeña cantidad de relleno, nos mojamos las puntas de los dedos y sellamos la oblea, yo le he dado forma de saquito o de breva y dispongo en un plato hasta completar todas las obleas.







Ponemos un cazo o freidora a calentar el aceite y cuando esté bien caliente introducimos los wuamtun y doramos, sacamos y escurrimos sobre papel absorbente y emplatamos.



Hora de disfrutar de un bocado exquisito, lo podemos acompañar de salsa agridulce y/o soja dulce o la salsa que más nos guste, bocado crujiente y que con su condimento nos dejara los labios como si fuesen besados por nuestro amor de toda la vida, ardientes y deseosos de mas, así que ha disfrutar de algo tan rico y sensual…


 


 

 

sábado, 27 de junio de 2015

TORTILLA DE BACALAO AL PIL-PIL


TORTILLA DE BACALAO AL PIL-PIL
 
El pil-pil es la emulsión del aceite de oliva y los jugos del colágeno de la piel y carne del bacalao, es una típica receta de la cocina vasca y para mi es exquisita, viendo un día como Martin Berasategui hacia una tortilla de bacalao estaba con la matraquilla de hacerla pues tenía pinta de ser deliciosa, y cuando estaba manos a la obra me dije porque no llevarla un punto más allá y de ahí lo del pil-pil, sencillamente el resultado ha sido suculento, sabroso, de nota, así que amigos llevemos ese punto más lejos para crear un plato espectacular.
INGREDIENTES:
-         Lomo de bacalao en su punto de sal
-         2 Cebollas
-         Ajos
-         Guindilla
-         Aceite de oliva extra virgen
-         Huevos
-         Perejil fresco
 
 
Picamos las cebollas y ponemos un chorrito de aceite y las ponemos a pochar hasta que se caramelicen, echamos una pizca de sal para ayudar a que suden y dejamos a fuego medio para que se hagan.



 
Cuando se acabe de pochar pondremos en un colador para que se elimine el aceite.

 
Por otro lado nos vamos a poner a trabajar con el bacalao, podemos usar un lomo de bacalao para los que tengan la suerte de conseguirlo y pagarlo, bacalao seco y salado llevando el consiguiente proceso de desalado y rehidratación o el que yo he utilizado que es un lomo congelado en su punto de sal y que he llevado dos días descongelando en la nevera.
Bien, cogemos el lomo y lo secamos muy bien, con el cuchillo hacemos un corte entre la piel y la carne y tirando de la piel llevamos el cuchillo hasta conseguir separar la piel de la carne.

 
Reservamos la piel y cogemos el lomo y lo empezamos a picar la carne en trozos menudos y reservamos.
 
Cogemos la piel y lo cortamos en pedazos grandes, en una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva extra virgen, aplastamos un par de dientes y cortamos unos aros de guindilla y empezamos a aromatizar a fuego lento, añadimos la piel del bacalao y con un colador metálico pequeño empezamos a mover en círculos para que el colágeno de la piel se vaya homogeneizando, esto lo hago así porque tengo una placa de inducción, los que tengan fuego que muevan la sartén al estilo clásico.





 
Retiramos las pieles, las guindillas y los ajos del aceite y ponemos el bacalao y lo removemos uno o dos minutos, sacamos del fuego mezclamos con la cebolla y volvemos a meter la mezcla en un colador para que elimine el exceso de aceite al pil-pil.





 
En un bol ponemos los huevos, dependiendo del gusto de cada uno podrá poner más o menos huevos, yo utilice seis y me cuajo una tortilla jugosita, bien batimos los huevos, picamos un poco de perejil y añadimos y ponemos la mezcla de bacalao y cebolla mezclando todo muy bien para que se integren todos los elementos, veréis que no he nombrado la sal, el bacalao ya tiene la suyo y no necesita más.


 
Ponemos una sartén al fuego y un chorrito de aceite de oliva, vertemos la mezcla y empezamos el proceso de cuajado, evitando que se nos pegue y apretando para que todo quede compacto y jugosito, una vez cuajada por las dos caras emplatamos y servimos.

 
Es una delicia, una de las tortillas más ricas que podremos comer, sola, con un poquito de mayonesa, en un montadito, acompañada de un buena copa de vino blanco frio, o una cervecita, es algo que no debemos dejar de hacer.
 



Buen apetito…